Genética de origen rosarino.
El resultado es un híbrido con predominancia sativa que ofrece un promedio de 13% de THC, pensado para quienes buscan un equilibrio entre rendimiento y efectos moderados.
Su nombre tiene un origen particular: proviene de una expresión en guaraní que uno de los criadores escuchaba habitualmente de un amigo suyo, viajero frecuente a Paraguay, y terminó convirtiéndose en el sello distintivo de esta genética.




